Una parte importante de todo esto, es saber cómo desplazarse, aunque siempre puedes coger un coche de alquiler, ¿pero y lo bonito que es moverte como un lugareño? También es importante saber a donde ir, porque coger el tren está guay, pero en algún sitio tendrás que bajarte.
Si no habías visto aún la primera parte de esta guía, échale un ojo aquí.
Moverse por Polonia
Una gran ventaja que tiene Polonia, son los trenes. A mi me encanta moverme en tren, supongo que será porque al vivir en una ciudad donde todo va por carretera, me sigue pareciendo algo exótico y novedoso. Pero aún así, la red de raíles del país es una gran satisfacción y pone muy fácil moverse por las diferentes zonas. Mi recomendación es hacerte con un abono si planeas visitar muchas cosas, y tratar de usarlo.
Planifica tus salidas con antelación y busca las rutas, hay muchas y buenas frecuencias, pero aún así, conviene tener todo bien atado.
En Gdansk por ejemplo, cogíamos casi un tren al día, para movernos por los diferentes distritos de la ciudad, ¡e incluso para salir fuera!
Actividades turísticas
Cada ciudad ofrece su propio repertorio, así que te recomiendo que investigues los muchos museos que ofrece el país, miradores, playas de arenas blancas, y sitios bonitos que visitar, tanto en la ciudad como en los alrededores. Como ya he comentado, moverse en tren es fácil allí, así que no vas a tener muchas dificultades para ir a la ciudad de al lado a ver monos al zoo, o alguno de los muchos castillos que hay en el país.
Si te apetece probar algo nuevo, gracias a que es un país con una cultura armamentística bien avanzada, es posible encontrar montones de campos de tiro en las ciudades, donde por un puñado de esloti, puedes disparar armas de calibre que no pensabas que podrías: .223, 9x19, 7,62...
Otra opción interesante son los museos de arte. Existen numerosas galerías que puedes visitar, dedicadas a artistas representativos del país, como el Museo Nacional, que puedes encontrar en Varsovia, Gdansk y Cracovia, entre otras ciudades. Por un precio razonable (una exposición en Gdansk nos costó 20 esloti por persona, al cambio actual son unos 8 euros) puedes disfrutar de obras que seguramente no conocías.
Polonia además es un país conocido por su gran número de iglesias y catedrales, además de infinidad de castillos. Muchas de estas catedrales incluyen posibilidad de visitarlas de forma gratuita (aunque si lo haces, considera dejar un donativo para ayudar a su conservación y que el día de mañana, futuras generaciones puedan disfrutarlas) e incluyen paneles en inglés, alemán y polaco con información sobre ellas. Por otro lado, los castillos al ser un atractivo más fuerte, van a requerir pagar una entrada y seguramente contratar un guía para disfrutar bien de la experiencia. En nuestro caso, en pasados viajes visitamos el castillo de Wawel en Cracovia, y recientemente el castillo de Malbork, en la ciudad homónima, una imponente fortaleza medieval que fue propiedad de la Orden Teutónica.
Y por último, si como yo, eres un entusiasta de la Segunda Guerra Mundial, vas a encontrar numerosos museos dedicados a los alzamientos y otros momentos singulares de los años 40. Eso si, piensa que no son baratos, pero en mi opinión, merece mucho la pena.
Aprender el idioma
Yo juego con ventaja porque llevo traductora y experta en la cultura local. Pero solo necesitas manejarte bien con el inglés, ya que es muy común encontrarte con gente que lo hable a un nivel decente, especialmente en las zonas turísticas, y cambiarán rápidamente el chip a anglosajón cuando vean que se te atascan las palabras sin vocales.
Sin embargo, considero importante hacer un pequeño esfuerzo en aprender el idioma (en mi caso, ya casi tengo un A1), pero encontré la clave maestra para evitar problemas con el idioma:
Przepraszam, mój polski nie jest dobry, mówies angielski?
"Disculpa, mi polaco no es bueno, ¿hablas inglés?" y con eso, puedes quedar bien.
Si tienes intención de aprender más, yo estuve aprendiendo polaco utilizando una app, Busuu (enlace de recomendación) que incluso en la capa gratuita supera ampliamente a Duolingo. Si por el contrario prefieres un libro, a mi me recomendaron Polaco para hispanohablantes (enlace de Amazon, sin referido, no lo he encontrado en otra fuente). Aunque hay muchos otros recursos que pueden ayudarte.
No quiero alargar mucho esto, y me estoy quedando sin ideas. Si has viajado antes por Europa del Este, seguro que tienes cientos de trucos, ideas, y consejos que puedes compartir, ¡me gustaría conocerlas! Déjame en los comentarios cualquier aporte o sugerencia que quieras, y ayúdame a preparar la tercera parte.